Después de haber visitado Mérida, la segunda y última etapa de mi viaje de cinco días por Extremadura fue Cáceres, un destino turístico muy conocido gracias a su casco antiguo, considerado uno de los más bonitos de España.
Protegido por la muralla de época árabe (aún parcialmente visible), es un laberinto de calles, callejuelas y plazas en el que da gusto perderse para disfrutar de la belleza de sus palacios históricos y sus iglesias.
La visita se realiza principalmente en el exterior, ya que muchos de los edificios son privados y, por lo tanto, están cerrados o solo son accesibles en parte.
De todas formas recomiendo quedarse un par de días en Cáceres para hacer también una excursión por los alrededores.
Breve historia de Cáceres
Al igual que la vecina Mérida, esta ciudad también tiene orígenes romanos ya que fue fundada en el año 34 a. C. con el nombre de Norba Caesarina. Fue uno de los asentamientos más importantes de la provincia de Lusitania, gracias a su privilegiada ubicación en la ruta comercial de la Vía de la Plata.
Sin embargo, a día de hoy son muy escasos los vestigios de aquella época. Su aspecto fortificado se debe, en cambio, a los árabes, mientras que su época de máximo esplendor comenzó con la Reconquista cristiana en 1229 y continuó durante la era de las exploraciones geográficas.
De hecho, cuando los conquistadores del Nuevo Mundo regresaron a su patria – muchos de ellos procedían de Extremadura – hicieron alarde de la riqueza adquirida construyendo suntuosos palacios de granito que aún hoy podemos admirar.

Qué ver en Cáceres en 2 días
Los edificios del casco antiguo, construidos entre los siglos XV y XVI, se conservan en perfecto estado y representan una sabia combinación de diferentes estilos: gótico, renacentista y plateresco.
Constituyen uno de los patrimonios monumentales y arquitectónicos más relevantes de España y, por ello, Cáceres fue declarada «Ciudad Patrimonio de la Humanidad» por la UNESCO en 1986.
Situado en una colina y con el acceso de vehículos limitado a residentes y propietarios de negocios, el casco antiguo me impresionó por el silencio y la tranquilidad de sus calles, donde el tiempo parece haberse detenido en su glorioso pasado.
Plaza Mayor
Diseñada en el siglo XII para albergar el mercado local, es una de las plazas más grandes de España. Las arcadas, que le confieren su aspecto característico, son una adición del siglo XV.
Es un lugar muy frecuentado tanto por turistas como por los habitantes por la presencia de numerosos bares y restaurantes. Además, es el principal punto de acceso al casco antiguo de Cáceres, ya que la mayoría de los alojamientos se encuentran en sus alrededores.
Además del Ayuntamiento, que data de 1869, se pueden distinguir las tres torres de la muralla árabe: Hierba, Púlpitos (la única de época cristiana) y Bujaco. En otro de los edificios que dan a la plaza se encuentra la Oficina de Turismo, donde recomiendo coger un mapa del casco antiguo muy útil para orientarse.
La misma plaza es el punto de salida de los tours guiados de Cáceres al completo que incluyen también las entradas a sus sitios más emblemáticos.

Torre de Bujaco
Es uno de los símbolos de Cáceres y data del siglo XII. Fue construida por la dinastía almohade sobre los restos de una antigua estructura romana.
En su interior alberga un pequeño museo sobre la historia de la ciudad mientras que, al salir al exterior, es posible recorrer un tramo de la muralla y disfrutar de unas espléndidas vistas de la Plaza Mayor y los edificios del casco antiguo.
Está abierta toda la semana, excepto los martes. Horarios y tarifas actualizados de esta y otras atracciones se pueden consultar en la página web de la Oficina de Turismo de Cáceres.

Arco de la Estrella
Es la puerta de entrada más importante al casco antiguo de Cáceres, ya que conecta la Plaza Mayor con la Plaza de Santa María.
Se trata de una obra de estilo barroco erigida a lo largo del siglo XVIII sobre los cimientos de una estructura anterior. Al observarla se aprecia su forma peculiar, concebida para facilitar el paso de los carruajes que se dirigían a los palacios señoriales.
En cuanto a su nombre, se debe a la estatua de la Virgen de la Estrella expuesta en la capilla votiva situada sobre la puerta.

Plaza de Santa María
Es la plaza más amplia de la ciudadela fortificada y está presidida por la Concatedral de Santa María, construida entre 1229 y 1547, por lo que se caracteriza por una mezcla de diferentes estilos arquitectónicos.

Todos los días salen de esta plaza los free tours por Cáceres que en un par de horas permiten conocer el legado de las culturas musulmana, judía y cristiana.
En sus alrededores se encuentran algunos de los palacios históricos más famosos de la ciudad extremeña.
Es el caso del Palacio de Carvajal, edificio del siglo XV que presenta elementos tanto góticos como renacentistas, con una torre del siglo XII.

Destaca también el Palacio de los Golfines de Abajo (finales del siglo XV), reconocible por el escudo de los Reyes Católicos presente en la fachada, testimonio de que los soberanos se alojaron aquí.
Por cierto, precisamente a lo largo del siglo XV hubo en Cáceres una «guerra civil» entre Juana la Beltraneja e Isabel la Católica por la conquista del trono del Reino de Castilla y León. Al final, prevaleció esta última y ordenó derribar las torres de los palacios propiedad de las familias que habían apoyado a su rival.

La Plaza de Santa María es el punto de salida ideal para descubrir el casco antiguo de Cáceres. A continuación os cuento sobre los lugares que más me han impresionado. Con el mapa en la mano, dejad que os guíe la inspiración del momento, con la tranquilidad de saber que, vayáis donde vayáis, encontraréis algo bonito que contemplar.
El Palacio Toledo de Moctezuma me llamó la atención por su nombre. Construido entre los siglos XIV y XV, hoy es la sede del Archivo Histórico de la provincia de Cáceres. En él vivió el nieto del último rey azteca, resultado del matrimonio entre el explorador Juan Cana de Saavedra y la princesa Tecuixpo, es decir, la hija de Moctezuma.

Desde la Plaza de San Jorge hay una espléndida vista frontal de la Iglesia de San Francisco Javier del siglo XVII. Justo al lado se alza el antiguo convento de los jesuitas (hoy palacio público). Se construyó en solo 12 años, pero tuvo una vida efímera ya que la Compañía de Jesús fue expulsada de España poco tiempo después.

Paseando por las calles del centro se llega a lla Puerta del Río, también llamada Arco del Cristo por la presencia en la hornacina de la imagen de Jesús crucificado. Se trata de la única puerta romana que se conserva de las cuatro que existían en su época y data del siglo I.

Museo de Cáceres
Al atravesar las contiguas Plaza de San Mateo y Plaza de San Pablo se llega a otra plaza, que ya no lleva el nombre de un santo sino que ha sido rebautizada con el nombre del edificio principal que da a ella: el Palacio de Las Veletas.

Se trata de un palacio del siglo XVI con patio interior que, desde 1933, es la sede del museo de la ciudad. Las colecciones arqueológicas y etnográficas narran la historia de Cáceres, desde sus orígenes hasta la actualidad. La entrada es gratuita para los ciudadanos europeos.
Sin embargo, el elemento más llamativo es el aljibe, la antigua cisterna subterránea que formaba parte del palacio árabe. Es el yacimiento de la época mejor conservado de toda España ya que no fue destruido por los cristianos tras la Reconquista. Aún hoy sigue funcionando por guardar el agua de lluvia.

Fuera del casco antiguo
Si bien es cierto que la ciudadela fortificada es el centro turístico de la ciudad, fuera de la muralla árabe hay algunos lugares que merecen una visita.
Me refiero por ejemplo a la Iglesia de Santiago, templo religioso del siglo XII que luego sufrió modificaciones durante el siglo XV con la incorporación de elementos de estilo renacentista.
Lo que me llamó la atención fue la representación del «peregrino del Camino» situada sobre la puerta de acceso.

Su presencia no es casual, ya que por Cáceres discurre la Vía de la Plata. El Camino actual pasa por lo que fue una vía de comunicación y comercial neurálgica durante el Imperio romano, que unía las ciudades de Mérida y Astorga.
Alejándose un poco más de la antigua muralla, es posible contemplar la belleza del casco antiguo desde varios miradores.
Entre los más famosos se encuentra el «banco más bonito de Cáceres» (¡fácil de encontrar en Google Maps!), es decir un banco colocado en una ubicación privilegiada desde la que observar los palacios y campanarios de la antigua ciudadela.

Si nos desplazamos a otro lugar, justo antes de la Plaza Mayor, hay un mirador poco conocido entre los turistas.
Se trata, de hecho, de una terraza situada en la última planta del aparcamiento Obispo Galarza, a la que se puede llegar fácilmente a pie. Es un espacio compartido con el restaurante cercano pero de libre acceso para todo el mundo.
Las vistas son impresionantes, sobre todo al atardecer!

Santuario de la Virgen de la Montaña
Se alza en la cima de una colina de la meseta de la Mosca, a unos 600 m de altitud, en una envidiable ubicación panorámica sobre la ciudad. Está dedicado a la patrona de Cáceres y entonces es un destino de peregrinación muy popular entre sus habitantes.

La primera capilla se encontraba en el interior de una pequeña cueva excavada en la roca. De ella se ocupó Francisco Paniagua cuando, a principios del siglo XVII, llevó la imagen de la Virgen a Cáceres.
El Santuario data del siglo XVIII, es de estilo barroco y presenta una sola nave. En el retablo se expone la imagen de la Virgen de la Montaña (siglo XVII), tallada en madera de nogal.

El museo narra la historia de este lugar y sobre todo la tradicional Bajada de la Virgen, la fiesta popular que se celebra a finales de abril de cada año, durante la cual la imagen sagrada es llevada a la Concatedral de Cáceres.
Quien desee llegar a pie al Santuario desde del centro histórico puede seguir la calle principal. La distancia es de poco más de 3 km y se tarda aproximadamente una hora. El desnivel es de unos 200 metros.

Excursiones guiadas de un día desde Cáceres
Acabo este artículo con algunas ideas para disfrutar de la provincia de Cáceres y sus alrededores partecipando en tours y visitas guiadas durante todo el año:
- excursión a Monfragüe, Plasencia y Yuste;
- excursión a Guadalupe y Trujillo;
- excursión al valle del Jerte;
- excursión a Hervás, La Alberca y Mogarraz;
- excursión a los Barruecos.


