Inaugurado el 16 de septiembre de 2017 y con un aforo superior a las 70.000 personas, el estadio Metropolitano es la nueva y moderna casa del Atlético de Madrid.
Está ubicado en la zona noreste de la capital española, no lejos del recinto ferial y del aeropuerto de Barajas. El metro es el transporte público más cómodo para llegar del centro (voy a explicarlo al final del artículo).
Mi visita fue en el enero de 2026, época en la que el nombre completo del estadio es Riyadh Air Metropolitano, ya que la aerolínea árabe es el principal patrocinador del equipo con un acuerdo válido hasta 2033.

Metropolitano de Madrid: visita autónoma al museo y estadio del Atlético
Ante todo, un poco de historia…
El Atlético de Madrid fue fundado el 26 de abril de 1903 por un grupo de estudiantes vascos residentes en la ciudad, con la intención de crear un club «satélite» del Athletic Club de Bilbao, como lo demuestra la similitud de los colores sociales.
En 1923, el equipo madrileño se independizó desvinculándose de sus orígenes vascos, y a partir del final de la Guerra Civil comenzó a conseguir sus primeros triunfos a nivel nacional.
A finales de los años 50, el Atlético se dio a conocer también en Europa, ganando en 1962 la Recopa de Europa tras derrotar en la final a la Fiorentina.
«Las finales no se juegan, se ganan.”
– Luis Aragonés (1938-2014), futbolista y entrenador del Atlético

La visita al museo y al estadio Metropolitano permite, por un lado, conocer en detalle la historia del Atlético de Madrid y, por otro, caminar por los mismos espacios que pisan los jugadores en día de partido.
Así, se puede apreciar una de las instalaciones deportivas más innovadoras de Europa y que, también por eso, es el escenario ideal para conciertos de cantantes y bandas de fama mundial como por ejemplo Bon Jovi (7 de julio de 2019) y AC/DC (12 de julio de 2025).

La duración media de la visita es de unas 2 horas.
En comparación con el “caos” del Santiago Bernabéu, donde estuve hace unos años (lo cuento en este artículo), hay menos turistas —¡y aficionados ocasionales!—, por lo que se puede disfrutar mejor de la visita.
Lo que he comprendido es que, a pesar de su menor prestigio, el Atlético cuenta con una afición en la que se respira la pasión y el profundo vínculo de los madrileños (y no solo ellos, por supuesto) con el equipo y la ciudad.
Las victorias, la rivalidad histórica con los Blancos, las derrotas y, sobre todo, el orgullo de ser diferentes han forjado el carácter de los colchoneros y de sus seguidores.

Y no es casualidad que el lema simbólico del Atlético sea “Coraje y corazón”, que representa precisamente el espíritu, la lucha, la superación de obstáculos y el sentido de pertenencia.
En cuanto al término “colchoneros”, es el apodo histórico que se les da a los jugadores por la similitud del color y el estilo de los uniformes del club con los de las sábanas que cubrían los colchones.
La visita comienza con una galería fotográfica y una serie de objetos del primer estadio del Atlético, el Metropolitano, donde jugó desde 1923 hasta 1966, antes de la construcción del Vicente Calderón, más grande (casi 55 000 espectadores).

A continuación, las indicaciones me llevan a la galería exterior, que da a la entrada reservada para la llegada de los autobuses de los equipos y el personal autorizado.
En las paredes se han instalado una serie de gigantografías de los jugadores que han hecho historia en el club madrileño.

De vuelta al interior, la sala de bienvenida —supongo que esté reservada a invitados y personas con abonos o entradas VIP— conserva en sus paredes pósters, camisetas autografiadas y otros objetos que recuerdan eventos y conciertos celebrados en el Metropolitano en estos últimos años.

En la siguiente sala, un pasillo conduce al mirador sobre el campo de juego, a la altura de la tribuna presidencial y del sector reservado a quienes pueden permitirse gastar varios cientos de euros para ver el partido con la mejor vista de todo el estadio.

Desde aquí, volviendo atrás y bajando las escaleras se llega a las zonas reservadas a los futbolistas.
Solo se puede acceder al vestuario, que tiene forma semicircular y donde está permitido sentarse pero sin tocar las camisetas.

Luego es hora de atravesar el túnel para entrar al campo, con acceso permitido hasta el banquillo. ¡Una foto de recuerdo junto al escudo del Atlético de Madrid es imprescindible!
Por cierto… ¿qué significa?
Es parecido en parte al del Athletic Club, me refiero al triángulo situado en la parte superior izquierda y a las franjas blancas y rojas, en recuerdo de la fundación del club por parte de estudiantes vascos.
Las siete estrellas de cinco puntas simbolizan la constelación de la Osa Mayor y son las estrellas que también aparecen en el escudo de Madrid y de la comunidad autónoma de la que es capital.
Para completar el escudo, en el triángulo se encuentra la figura del oso con el madroño, símbolo de la capital española.
Aquí termina la visita al estadio y solo me queda el museo.

Una parte es interactiva, con juegos y otras instalaciones audiovisuales para toda la familia que narran la cultura del club desde sus inicios hasta el día de hoy.
En una serie de vitrinas se exponen diversos recuerdos deportivos, como banderines, entradas, recortes de periódicos, camisetas autografiadas y otros objetos que cuentan los episodios cruciales de la historia del club.

La sala de trofeos es la última parada de mi visita.
El Atlético de Madrid ha ganado 26 títulos nacionales, lo que lo convierte en el cuarto equipo más laureado de España después del Real Madrid, el Barcelona y el Athletic de Bilbao.
Entre sus éxitos internacionales destaca la Copa Intercontinental ganada en 1975 ya que se trata del único caso en la historia en el que el trofeo lo ha ganado un equipo que no había levantado la Copa de Europa. El Atlético derrotó al Independiente argentino, sustituyendo al Bayern de Múnich, que había renunciado a participar.
Hay que decir que el equipo madrileño tiene una relación bastante desafortunada con la Copa de Campeones. De hecho, ha disputado tres finales (1974, 2014 y 2016) sin ganarla.

Visita al estadio Metropolitano del Atlético de Madrid: información práctica y cómo llegar
El estadio abre al público todos los días, de 11:00 a 19:00 (hasta las 20:00 de abril a 13 de octubre). La última entrada permitida es dos horas antes del cierre.
Los horarios pueden variar los días de partido o en caso de eventos especiales.
Compré la entrada desde casa, lo que me permitió seleccionar la franja horaria de acceso.
Una vez allí, para entrar es suficiente mostrar el código QR en mi smartphone al personal, sin pasar por taquilla.
Hay dos opciones principales disponibles:
- visita autónoma al museo y al estadio;
- visita guiada al estadio (en inglés o español).
Los niños de 4 a 13 años disfrutan de tarifas reducidas, mientras que los niños menores de 3 años entran gratis. La audioguía no está incluida y está disponible en inglés y español.
Para obtener todas las informaciones actualizadas, consulte la página de compra en la página web de Get Your Guide.
Cómo llegar al Metropolitano desde el centro de Madrid
El metro es sin duda el transporte más cómodo para llegar al estadio, ya que la parada, llamada precisamente Metropolitano (línea 7), se encuentra a pocos pasos.
Estos son algunos ejemplos de la duración media del trayecto del centro de Madrid:
- desde Sol (línea 2), unos 50 minutos con un transbordo en la parada de Canal;
- desde Callao (línea 5), unos 40 minutos con un transbordo en Pueblo Nuevo;
- desde Chamartín (línea 10), unos 50 minutos con un transbordo en la parada de Gregorio Marañón.


